Siempre la gente anda buscando la felicidad y detrás de todas las grandes ambiciones y sueños que alguien pueda tener esta eso , el ser feliz.Pero no siempre puedes estar con una sonrisa en la cara y sintiendo que tu mundo es perfecto; hay veces en las que simplemente estas tirado sobre tu cama como un cuerpo inerte escuchando la canción mas depresiva que pudiste encontrar, sintiendo que no vale la pena luchar contra la gravedad y levantarte. Y eso es una mierda pero, también tiene algo de mágico el sentirte como cientos de pedazos rotos, porque la verdad es que el tocar fondo es increíble, es el punto donde ya nada más puede lastimarte, porque por mas cliché que sea no puedes ir más abajo. La vida es como una noria (al menos como yo la veo) y por mas que tengas esa sensación de querer arrancarte el corazón del pecho a ver si así duele menos es fantástico estar ahí porque por más tiempo que dure tu abatimiento, tristeza o depresión (como prefieras llamarle a ese momento en el agujero negro) saldrás y sonreirás de nuevo aunque no te lo creas.
Y cuando estés en la cima de la rueda disfrútalo, abraza ese momento como si fueras a morir en la caída, porque quizá si lo haga una parte tuya pero, la verdad es que eso no importa porque tarde o temprano volverás a subir. Así que quizá sea mejor no buscar la felicidad, es como buscar un trébol de cuatro hojas; al cabo de un tiempo solo terminas frustrandote, es mejor y más especial cuando en medio de la hierba encuentras uno. Quizá lo mejor sea no forzar a tu rueda de la fortuna a detenerse, por que al fin y al cabo si se detuviera, estaría rota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario